9 de març 2013

AIRE

El AIRE nos rodea. Y no sólo eso, sino que nos penetra, sutilmente, sin esfuerzo aparente, por la respiración. Nos ayuda a secar nuestro sudor, orea nuestra piel...
Apenas nos damos cuenta de que estamos viviendo en él. Sólo lo percibimos cuando se revuelve y se hace viento. Entonces comprobamos que tiene estados de ánimo, como nosotros: desde la más ligera y agradable brisa del atardecer hasta el vendaval enfadado que nos agita. 
El AIRE es sutil esencia, espíritu que nos enseña que, aunque no las veamos, hay cosas que exiten...