18 de març 2013

ROJO: EL FLUJO DE LA VIDA

El rojo nos trae la ancestral asociación con la sangre. Rojo y sangre van unidos en la memoria profunda de nuestros cerebros, de nuestro ser. 
Sangre en forma de flujo de vida. 
El rojo se asocia al peligro, porque la sangre no se ve: se sabe que corre por nuestras venas, por nuestras arterias, pero no debe verse: cuando se ve es que ha habido daño, ¡peligro!
El rojo es el color de las personas arriesgadas, valientes. Indica capacidad de asumir riesgos, de innovar, de aventurarse. 
Es el color de la pasión amorosa, de la expresión de los sentimientos desatados. Las mujeres ardientes que saben lo que desean se visten con colores rojos: los labios, rojos. 
Es viveza, fuego, pasión, calor. Una habitación decorada en tonos rojizos predispone a la acción, a la asunción de decisiones arriesgadas. Es el color de los emprendedores. 
El rojo transmite calor: su uso en decoración hará que la percepción térmica sea mayor.
Las personas que necesiten incrementar su capacidad de tomar decisiones, de lanzarse a la vida sin seguridad de éxito, que precisen ser más abiertos a la hora de establecer relaciones interpersonales, deben llevar siempre un toque de rojo en sus prendas o en sus complementos: un anillo, una piedra colgante, pendientes...