26 d’abr. 2013

CIRCULOS Y MIEDO A EQUIVOCARSE

Hay personas que se sienten insatisfechas con la vida que llevan. Lo plantean, pero a la vez que explican el porqué de su insatisfacción, aportan simultáneamente las razones que justifican que aguanten este estado de cosas. Son personas que temen tomar decisiones, y buscan contínuas coartadas a su falta de capacidad de determinación. 
Círculos. El círculo que los aprisiona a la vez los protege. ¿De qué? De sí mismos. Del miedo a equivocarse. 
Es uno de los lastres de muchas personas. Desde pequeños nos inculcan que el fracaso es algo intolerable: contínuos varemos, notas, calificaciones...el menor fallo es castigado -sin vacaciones, sin determinado juego- y recordado casi in aeternum.
Fracaso. Miedo, entonces, a decepcionar...¿a otros?
Hay que aprender que la primera persona a quien debemos fidelidad es...a nosotros mismos. Lo que para otros es un fracaso, para nosotros puede ser aprendizaje, un proceso de adaptación a un medio, un fallo, sí, tal vez, pero un paso más en el camino del vivir. 
No hay peor decepción que fallarnos...a nosotros mismos. 
No busquéis excusas, salid del círculo y vivid.