6 d’abr. 2013

EL ERMITAÑO

Algunos podrían pensar que es un ser esquivo y refunfuñón, pero no es así. El Ermitaño es un ser reflexivo, que se ha apartado voluntariamente de la corriente principal de los acontecimientos para estar tranquilo, aprender, pensar, hacer sus cosas...vivir en definitiva. Las posesiones materiales no le importan en exceso: un lugar cómodo para instalarse lo más cerca posible de la naturaleza es suficiente. Eso sí: ya que él no molesta, sería de agradecer que nadie le molestase a él. 
Introspección, necesidad de autoconocimiento, serenidad. Unión con el entorno.