11 d’abr. 2013

¡¡ESPIRITU SIN SOLEDAD!!

Hay muchas personas que se sienten cansadas. Van al médico, les hacen analíticas, y todo está normal. No hay una causa para que se sientan fatigados. Pero lo están.
Esto genera malestar en su entorno: sus amigos, su familia, no les creen. Piensan que no tienen ganas de trabajar, que tienen cuentitis. Y estas personas se sienten incomprendidas y aún se entristecen más. Acaban cada vez más y más encerrados en sí mismos. 
El cansancio puede ser debido a muchas causas. A falta de intereses comunes, a falta de un entorno agradable que nos estimule. 
Esto puede pasarnos a todos, en un momento u otro de nuestra vida. No debemos entristecernos, de todas maneras: cuando atravesemos una de estas etapas, aprovechemos para crecer en nuestra introspección. Seamos nuestro mejor amigo, seamos nuestros confidentes, busquemos en nosotros la compañía deseada. Caminemos, paseemos, contemplemos...¿realmente estamos solos? Pues...¡no! Arboles, pájaros, insectos, plantas, piedras, aire, sol, agua...todos nos acompañan, todos son nosotros y nosotros somos ellos, pues no somos más ni menos que emanaciones del mismo espíritu de lo creado.