9 d’ag. 2013

MANANTIALES, FUENTES, VAPORES...

El agua en movimiento tiene una energía viva. Comparte la lámina acuosa dos estados: el líquido que le es propio, y el vaporoso estado gasesoso de las partículas que escapan, en forma microscópica, proporcionando a la atmósfera circundante un halo vívido y vivificante de frescor. Las fuentes son lugares en los cuales hay que estar un buen rato: hasta que nos sintamos rodeados de una energía iónica que nos hace más eléctricos. Efectivamente, las partículas de agua ionizada otorgan a la atmósfera una carga que aborbe energías negativas.